Para Sofía, Carmen era una persona muy especial. Nunca pensó en depender de alguien, pero por ella estaba dispuesta a dejar todo y apoyarse. También tenía la fuerza para sostenerla. Se cuidaban. Pasara lo que pasara, iban a estar ahí una para la otra.
Alzó la copa.
—Cuando seamos viejas, vamos a viajar juntas por el mundo.
Chocaron vasos.
—¡Claro! Te voy a acompañar hasta el final.
Brindaron y hablaron del futuro, como cuando eran estudiantes. Ya no eran las mismas. Eran más maduras y seguras. E