Valentina miró a Sofía con más desprecio. Pensaba que, si quería competir, debería hacerlo de manera directa, sin andar evitando el asunto y tratando de quedar bien. ¿Por qué tener miedo?
Daniel le habló a Miguel, tratando de calmar la situación:
—¿Tuvieron algún malentendido? No es necesario que se enojen.
—¿Quién está enojado? ¡Solo me tocó ver a una persona que no quiero ver ni en pintura!
Angelina se veía muy molesta, pero Miguel la ignoró y miró a Valentina.
—¿Vamos? No quiero quedarme aquí