Isabella dio unos pasos hacia adelante, pero Cristina la detuvo.
—¿Qué pasa? —preguntó Isabella.
—No vayas. La última vez que competimos en la carrera fuera de la ciudad, no pude ganarle.
En realidad, lo decía porque Sofía e Isabella no se llevaban bien, y acercarse a ella solo provocaría que Sofía se molestara.
Al recordar lo que pasó la última vez, Isabella se puso todavía más seria. Siempre había tenido mal carácter y no toleraba que la humillaran. Las palabras de Cristina solo la hicieron en