Alejandro pensó: ¿Da igual? Me quitaron la sopa que era para mí.
Carmen, por su parte, pensó: ¿Crees que me gusta la idea? Esa es la sopa que Sofía me sirvió.
Camilo luego tomó su plato de sopa, que todavía no había usado, lo llenó y se lo pasó a Carmen.
—Este es el tuyo.
Carmen y Sofía no sabían qué decir.
Sofía parecía estar disfrutando de la escenita, y además se dio cuenta de muchas cosas sobre Camilo.
Solo estaba sirviendo sopa, ¿por qué tenía que complicarlo tanto?
Carmen, que era buena pa