Gabriel no quería convertirse en ese tipo de persona.
Se recompuso y salió de la habitación.
Alejandro estaba bebiendo, con Sofía a su lado.
La calma que Gabriel acababa de recuperar se desmoronó al instante. No pudo soportar eso y miró a otro lado.
En ese movimiento, su mirada se cruzó con la de Easton.
Él también lo notó, y por reflejo quiso esquivarlo, pero pensó que sería demasiado vergonzoso. Algo indiferente, se acercó y dijo:
—Tengo muchos fans hombres, pero yo no soy maricón. No intentes