Carmen agarró una almohada y se la lanzó a la cara.
Camilo se rio mientras la apartaba con la mano. Luego, aparentando amabilidad, la recogió y se la devolvió cuidadosamente, y se fue al baño tarareando una canción, sin esconder lo provocador que era.
Carmen se dejó caer de cabeza en la cama, que ya tenía impregnada el olor de Camilo.
Él tenía el carácter y la forma de hablar de un tipo rudo. Su aspecto, su porte y su actitud eran idénticos a los de su primo Gabriel, con esa pinta de "salgo con