Cuando Camilo preguntó, enseguida entendió quién era.
Un stripper.
Su sorpresa era tanta como si Sofía se hubiera vuelto a casar con Diego.
Camilo, con su carácter sin filtros, poco a poco se había ido acercando a Sofía.
Pero ella siempre le había parecido seria y correcta, imposible imaginarla con alguien que disfrutara de ese tipo de cosas; más bien parecía una mujer chapada a la antigua.
Sobre todo en lo sentimental: las veces que se habían visto, aún sufría por Diego. Incluso cuando él trata