Diego apartó la mirada, vio hacia adelante y no dijo nada más. Sofía aceleró y el auto arrancó otra vez. Diego había estado en el auto cuando Sofía manejaba antes, ella manejaba muy tranquila, te daba confianza, nunca pensarías que podría chocar. Pero hoy Sofía manejaba rápido y agresivo, básicamente metiéndose en cualquier espacio para avanzar. Diego se puso cada vez más sombrío.
—¡Maneja más despacio!
Sofía no le hizo caso. Diego la miró ferozmente de perfil, pero se distrajo con sus movimient