En ese momento Sofía y Diego se vieron a través del espacio. Nunca había estado tan segura de que su matrimonio de verdad había llegado a su fin. El día anterior, cuando ella lo había visto, sus emociones todavía habían andado de arriba para abajo, pero ahora estaba completamente tranquila. No evitó nada, y aunque sabía que Valentina también la estaba viendo, simplemente le dijo a Diego:
—Mañana a las dos de la tarde paso por tu oficina.
Diego no dijo nada, tampoco puso ninguna cara, solo la vio