Sofía estuvo manejando sin rumbo toda la tarde, hasta que poco a poco se fue tranquilizando y decidió regresar a casa. Cuando prendió el GPS se dio cuenta de que había llegado hasta las afueras de la ciudad, a una hora y media de distancia de su casa.
En la carretera de las afueras no había mucho tráfico, solo de vez en cuando se escuchaba el rugido de algún deportivo. Mientras manejaba, un Lamborghini se le puso atrás. Lo vio por el espejo retrovisor, pero no pudo distinguir quién era.
Aceleró