Capítulo 192
La casa de Carmen estaba en el centro de la ciudad, con unos árboles de plátano enormes en los lados de la calle. Las hojas se movían con el viento y la luz del sol se colaba entre ellas, iluminando la cara de Diego.

Él tenía la piel muy blanca, medía metro ochenta y ocho, tenía la espalda ancha y la cintura angosta. Estaba acostumbrado a mandar, y tenía esa presencia elegante y altanera. Como era fin de semana, Diego traía puesto un suéter gris claro y pantalones casuales. A primera vista se ve
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Imelda Aguirreasí es eso fue un momento de pendejos jajaja
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