Lucía estaba aterrorizada.
—La señora... la señora dijo que no volverá más...
Diego palideció.
Lucía sintió de nuevo cómo la presión en el ambiente caía de manera drástica. Nunca había visto a Diego así.
—Parece que la señora hablaba en serio. —Lucía bajó la cabeza, conteniendo el miedo—. No sé qué le pasa.
Diego apretó los puños.
¡Él tampoco sabía muy bien qué demonios le pasaba a Sofía!
En el pasado, cuando hacía un berrinche, en uno o dos días regresaba dócilmente.
¡Nunca había excepciones! ¿