No tenía sentido explicar, así que no había necesidad de hacerlo. La alteración emocional de antes había sido por lo del aborto.
Después de que Sofía se calmó, miró a Isabella con frialdad.
—Di lo que quieras.
Dicho esto, se dio la vuelta y se fue, dejándole a Isabella una espalda helada.
Ella no esperaba esa actitud, su expresión se puso un poco sombría. —Qué falsa.
Isabella había acompañado a una amiga al hospital, la amiga se acercó con medicinas y siguió su mirada. —¿Quién es?
—Una perra que