Sofía había sido quien llamó a Manuela, así que su llegada no la sorprendió en absoluto. Cuando escuchó a Manuela decir "Mateo" con tanta preocupación, Sofía permaneció impasible.
Sebastián, que había sido contenido por los guardias, la observaba con una mirada intensa. Esperaba que su hermana se quedara mirando a Manuela con nostalgia y necesidad, tal como solía hacer antes.
Pero para su asombro, Sofía mantenía una calma total. ¿Qué había cambiado en ella? Sebastián arrugó la frente, desconcert