Debido a la herida anterior en la palma de su mano, Sofía llevaba tiritas en su bolso. Fue al vestidor y usó una tirita para cubrir la marca roja que Diego le había dejado.
Faltaba un minuto para la hora acordada. Sofía no regresó antes de tiempo, sino que esperó a Camilo en el área de descanso. No tardó mucho en llegar. Al verla de lejos, sola, se tranquilizó. Primero la llamó.
Sofía levantó la cabeza, pero Camilo quedó helado. Tenía muy buena vista. Esa mirada que la mujer le dirigió desde la