Gabriel ya había llegado a esa conclusión la noche anterior. Pero al escuchar las palabras de Sofía, no logró contener su emoción. En realidad, invitarla a tomar café también había sido una manera de confirmar sus sospechas. ¡Esa respuesta era crucial para él! No obstante, su cara mostraba asombro:
—¿De verdad? ¿Hablas en serio sobre el divorcio?
—Sé que antes, cada vez que Diego y yo teníamos problemas, todos ustedes hacían apuestas sobre cuánto tiempo me tomaría regresar con él. Supongo que es