Mundo ficciónIniciar sesiónLos ojos de Matías se enrojecieron. El corazón de Isaac saltó tan duro que retumbó en sus oídos. Pronto, las lágrimas comenzaron a acumularse y a salir, mojando las mejillas de Matías, dejando el rastro de sus pasos por la piel sonrosada. Rápidamente, Matías cubrió su cara con un brazo. Enjuagó las lágrimas, soportando el resto en el borde de los ojos - Hermano, no tengo quejas contra ti; pero … - inhaló.
Para Isaac era la primera vez que lo veía llorar con tanto sentimiento - ¿Él te






