Mundo ficciónIniciar sesiónIsaac entró y se recostó. Luego, subiendo los píes los colocó, sin quitarse la botas, sobre el colchón. Puso los brazos bajo su cabeza. Cerró los ojos con intención de dormirse; sin embargo, en un instante los abrió. Inquieto, mantuvo la vista fija en el techo. Estuvo así por un tiempo hasta que escuchó los ronquidos a un lado. Elevó el torso y verificó que las personas en las camas estaban dormidas. Sigilosamente, salió de la cama. Caminó con pasos ligeros al exterior. Una vez afuera, cerró







