Marido y mujer
Los siguientes días pasaron cómo si el tiempo tuviese prisa, por lo menos así fue para Daphne Cameron, quién luego de su perturbadora experiencia con la mafia rusa, no salía de casa sin guardaespaldas o en compañía de alguien capaz de protegerla.
—No me gusta que me sigan a todos lados —dijo la joven actriz, mientras tomaba un sorbo de su batido, había aceptado la invitación de Isaac aquella tarde. Ella estaba dispuesta a olvidarse de Connor y el policía era un tipo muy atractivo