La misión ya está cumplida.
Cuando la pareja se besó, Daphne solo deseó desaparecer, quería que la tierra se la tragara y la escupiera en cualquier parte del mundo o del universo. No importaba el lugar, siempre y cuando fuera lejos de allí.
—¿Estás bien? —preguntó Isaac al sentirla temblar.
—Sí, estoy bien —mintió.
Isaac le sonrió, el hombre no esperó sentirse atraído por Daphne cómo lo estaba, los días que habían compartido eran de los pocos a los que él podía llamar buenos. Su trabajo no l