Relata Eva:
Mis ojos se encontraron con los de Lucas y no supe qué me pasó, yo no soy una mujer que huya o que se acobarde, sin embargo, salí a la carrera, arrastrando a mi madre… Y ese no es mi estilo.
Pero supuse que era lo lógico, irme y dejar las cosas por la paz, porque ¿Qué podría reclamarle a Lucas?
El solo imaginarme mis protestas, me hacía sentirme como una estúpida: ¿Qué haces divirtiéndote con tu familia? ¿Por qué cenas con tu familia sin antes contarme nada? ¿Por qué eres feliz