Relata Lucas:
Estábamos en aquel lugar en donde se inició todo entre nosotros y al que ya nos era recurrente visitar, el hotel para juegos y 0rgías.
Para esta noche, Eva había reservado la misma habitación que usamos nuestra primera vez juntos. Al llegar, ella me guio hasta la cama, me sentó en una orilla y me vendó los ojos, un momento después, escuché una puerta abrirse.
— ¿Eva…? ¿Qué haces…? ¿No pretenderás…?
— Lo sé, lo sé… — La escuché a unos metros de mí. — Si ves que alguien más me t