Relata Lucas:
Finalmente, había llegado el día, por fin podría verla de nuevo, tenerla entre mis brazos, sentirla y hacerla mía, comiéndomela de arriba para abajo, como deseaba hacerlo, hasta en mis sueños más húmedos.
Estaba ansioso y aunque tenía entre mis manos la responsabilidad de recuperar el patrimonio de mi familia, la revista, ese día no me importó, todo lo demás, fuera de Eva, me valía un carajo.
Así que me fui antes, por supuesto, dejando mis asuntos en orden y bastante trabajo ad