Mundo ficciónIniciar sesiónDaban cerca de las 8pm cuando llegué al aeropuerto de Barajas. Sebastián me esperaba con un hermoso ramo de lirios y una sonrisa de un millón de euros. No pude evitar sonreír, lo había extrañado, y verlo ahí me gustó. Me colgué de su cuello y él me levantó en el aire y me besó como si fuera la primera vez. Definitivamente debía viajar más seguido. De camino a su apartamento le conté de lo







