Mundo de ficçãoIniciar sessãoPoco a poco los días comenzaron a volver a la normalidad, y como bien me había dicho Dante, de a poco aprendí a vivir con el dolor, sabía perfectamente que no se iría, pero también sabía que aprendería a vivir con ello, ya lo había hecho una vez, podría hacerlo dos. El 12 de agosto me llené de ansiedad, era cumpleaños de Dan, quería verlo, llamarlo, pero no lo hice, sola en casa brindé a su salud







