Joder, joder… ¡Nos han pillado en el acto! Bueno, casi… aún seguimos vestidos.
—¿¡Qué m****a es esto!? —gruñe Bastian, claramente furioso, aunque no puede dejar de mirar a su amigo—. Nicolás, explícame.
—Bastian, solo fueron unos besos —responde Nico, intentando calmar las aguas.
—¡Por Dios, no me tomes por idiota, Abril! Tu amigo le estaba besando el cuello a mi amigo, y tú te lo estabas besando a él. ¿Acaso pensaban hacer un puto trío en mi casa?
—Oye, hermano, tranquilo… ¿qué tiene de malo un