Está enojado… No, ¿qué digo enojado? Está cabreado, pero no sé por qué esta situación me divierte. Verlo así, tan sacado de sus casillas, me da risa… pero no puedo reírme, porque ahí sí me irá peor.
—¿No vas a responder?
—Es una revista con unas fotos mías —digo, tratando de restarle importancia.
—¡No es una simple revista! ¡Es una revista para caballeros en donde hay fotos tuyas casi desnuda! ¿Acaso no pensaste en qué diría tu padre o la gente que lo rodea?
—¡Eso es lo único que les importa a u