Toda la felicidad que tenía se vino abajo al ver a Martín al lado de Bastian. No entiendo qué hace aquí, ¿a qué vino?
—¿Qué haces aquí? —pregunté tajante.
—Quise ver a mi hija.
—¿A la hija que enviaste a muchos kilómetros de distancia porque no la supiste entender?
—Abril, no quiero discutir. Quiero que me digas algo que me dejó pensativo la última vez que hablamos.
—¿Qué cosa?
—¿Qué te hizo tu tío? —Cuando mi padre menciona a ese infeliz, todo mi cuerpo se tensa por completo. Las manos comienza