capitulo 42
Dios, estoy cansada, yo diría muy cansada. Ya llevamos una hora manejando y nada que llegamos.

- ¿A dónde vamos?

- Ya casi llegamos, Lia.

- Es que estoy cansada - digo haciendo un puchero.

- Lo sé, amor, pero ya estamos por llegar.

No entendía a dónde me quería llevar; yo me hubiera conformado con un hotel o algo así. Luego de 10 minutos, el auto al fin para y mi reacción al bajar fue de asombro.

- ¡Wow, qué hermosa casa! - Creo que parezco una niña pequeña con juguete nuevo, pero es que la verd
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