Miro al hombre que tengo al frente y no puedo creer lo sexy que se ve. Pero, ¿qué dices, Lia? ¡Cálmate!
- sí estoy bien, de seguro algo me cayó mal.
- Eso pasa cuando comes tanto - ¿Acaso me estuvo observando todo el día?
- Bueno, debe ser problema mío si como de más - Siento cómo un mareo me llega, haciendo que pierda el equilibrio, lo que hace que él me sostenga y justo posa su mano en mi vientre, dejándome congelada.
- ¿Estás bien? Mejor siéntate, estás pálida - dice sin dejar de mirar mi vie