Por fin pude volver a trabajar con Carol. Cuando ella me vio, saltó encima mío y me llenó de besos, cosa que me pareció tierna, ya que hace mucho nadie tenía esos gestos conmigo.
—Bueno, ¿y cómo van las cosas con Máximo? —pregunta Carol.
—Él dice que va a hacer todo lo posible para que volvamos a estar juntos, pero no lo sé. No creo que esto resulte.
—Amiga, te diría algo alentador, pero no puedo. Solo espera que pase el tiempo y que él demuestre que así lo desea.
—Sí, tienes razón, Carol.
—Buen