Estoy mirando hacia la ventana ya que hace dos horas me levanté. Me llevaron el desayuno, pero aún Máximo no llega para sacarme de aquí, lo cual me desespera. Escucho que la puerta se abre y veo a Máximo con una estúpida sonrisa.
- Buenos días, esposa.
- No sé qué tienen de buenos.
- ¿Vaya, amaneciste de mal humor? - Quiero matarte
- ¿Qué quieres?
- Que te arregles ya que mi madre viene a la casa para vernos.
Solo asiento y me meto al armario para buscar qué ponerme, hasta que decido por una fal