Cap. 22 Besitos de amor.
—Sofía, es una inútil, no sé por qué la contrataste, ve mi camisa no está bien planchada —Carlo, entra furioso a mi habitación quejándose como siempre.
—Lamento tanto que estés pasando por estas cosas y todo por mi culpa —le digo fingiendo una verdadera preocupación porque el señor está sufriendo por su camisa, que yo veo impecable, pero que para él parece como si la hubiera sacado de la basura.
—No entiendo cómo justamente se te tenía que hacer eso en la mano, yo creo que desayunaré fuera, si