Cap. 97 Mía.
Me voy detrás de ella; va por los pasillos de emergencia; sin duda conoce muy bien las instalaciones, ya que, a pesar de que el edificio está lleno de guardias, ella logra que vayamos saliendo sin ser vistas por ninguno de ellos.
Tengo miedo, lo confieso; esa mujer parece estar desquiciada y ver su agilidad y lo bien estudiado que tiene el edificio es una profesional, seguro cómplice en las fechorías de Carlo.
Salimos a la parte trasera del edificio y caminamos una cuadra donde tiene un vehícul