Por Pupy
Emma no escucha mis palabras, no le estoy diciendo mentiras, me decidí a decir la verdad y ella malinterpretó todo.
¡No confía en mí!
¿No sabe que es la única mujer que entró a mi casa?
A Grace jamás le brindaría nada de lo que le ofrezco a Emma.
No se me ocurre meter a una modelo que solamente busca mi billetera, dentro de mi casa, ni siquiera para pasar una noche.
Ese evento en mi mansión fue un error, porque hubo otras modelos, porque jamás aclaré que era algo formal, aunque en realidad no lo era, pero tampoco era para traer a cualquiera como lo hizo José Basualdo.
Todavía estoy indignado porque pretendió hacer un intercambio de pareja.
¿Habrá ido a enfermería?
Busco en mi computadora la cámara que apunta al escritorio de Emma.
Ella no está.
Posiblemente haya ido al baño.
Veo mi camisa blanca, manchada con la sangre de Emma.
Los trozos de cristales siguen esparcidos en la alfombra.
Emma puso mi mundo de cabeza.
Estoy algo distanciado de Miguel y lo estoy por mis celos.
Con