Por Pupy
Giré, para mirar la puerta de mi oficina y verla lo antes posible.
Allí estaba Emma, con la Tablet apretada contra su pecho, apenas con un paso dentro de la oficina, con una sonrisa forzada y con la incomodidad que se veía en su postura.
-¿Faltó algún informe?
Preguntó sin mirarme mientras prendía la Tablet.
Vi que sus manos temblaban imperceptiblemente, pero yo lo supe porque no dejaba de mirarla.
-No.
Le dije acercándome a ella.
Una de mis manos se posó en su mejilla.
Emma seguía sin mirarme.
-Perdón, Emma, te pido perdón por el maltrato que hoy recibiste de Grace.
-Lo hizo ella, no vos.
-Lo hizo dentro de mi empresa.
Hasta ese momento, aparentemente, me estaba disculpando como su jefe, por permitir que mi amante la haya agredido, pero en realidad, era mucho más que eso, estaba furioso contra Grace.
Entendía que no era el momento de tener otro tipo de acercamiento y por supuesto, era el momento menos oportuno para hablar sobre mis sentimientos, que por otro lado, Emma no lo