Por Pupy
Giré, para mirar la puerta de mi oficina y verla lo antes posible.
Allí estaba Emma, con la Tablet apretada contra su pecho, apenas con un paso dentro de la oficina, con una sonrisa forzada y con la incomodidad que se veía en su postura.
-¿Faltó algún informe?
Preguntó sin mirarme mientras prendía la Tablet.
Vi que sus manos temblaban imperceptiblemente, pero yo lo supe porque no dejaba de mirarla.
-No.
Le dije acercándome a ella.
Una de mis manos se posó en su mejilla.
Emma seguía sin