Por Pupy
Grace pasó todos los límites, no entendió quién tiene el poder.
Finalmente me liberé de esa atracción que sentía por la bella modelo, porque no dejo de ser bella, eso lo reconozco, pero esa belleza dejó de significar algo para mí o para mis sentidos.
Lo que sentía por ella, todos los ratones que generaban en mi cabeza, se esfumaron en el aire, se los llevó el viento y no fue algo repentino.
Lo que fue repentino fue la determinación de no verla más.
Se equivocó cuando vino a mi oficina esperando que yo la reciba como si la hubiera citado, porque más allá de que yo estuviera a punto de tener relaciones con Emma, también podría haber estado en una reunión y nadie puede interferir en mi trabajo.
Al volver, luego de ser echada, pasó todos los límites, y en el momento en que golpeó a Emma, firmó su sentencia.
Soy un hombre de acción y así como le di todo mi apoyo, de la misma manera se lo quitaba.
-Buenos días Martín.
Le dije a mi abogado.
Le expliqué la situación.
-Estoy en la ofi