Por Emma.
Estaba a punto de hacer el amor con mi jefe.
¡Otra vez había caído en sus brazos! Y ahora, de manera mucho más consciente que la primera vez.
Pupy había llegado a mi corazón y juro que por primera vez en mi vida, sentía algo así, claro que tenía miedo de estar a su lado, y por muchos motivos, pero sus besos era tan potentes, tan insolentes, que no me pude alejar, no me pude desprender de su boca, disfrutando cada beso y cada caricia que iba subiendo de tono y las estaba espero, mi vie