Mundo ficciónIniciar sesiónLa abrí y saqué disimuladamente mi cámara, era bueno que todavía siguiera ahí. En un segundo, una mano me la quitó de nuevo.
—Dámela —levantó el brazo demasiado alto sin mirarme a los ojos. Entonces era eso lo que quería y no mi linda bolsa. Esto me daba mala espina—. ¡Espera! ¿Por qué quieres mi cámara?
—Porque es evidencia —aguantó una carcajada y algo en mis ojos me decía que esto sería horrible.
—¿Evidencia de que? ¡¿Me tomaste fotos?! —l







