Mundo ficciónIniciar sesión—Dímelo de una vez —rugí, mirándolo amenazantemente.
Aitor me miró con risa contenida y juntó las cejas con una mueca de duda. La cabeza me estaba doliendo demasiado y me sentía algo mareada.
—Mmm… no. Creo que no. —se negó con una sonrisa fanfarrona.
Abrí los ojos impresionada, ahora sí estaba segura, ¡Aitor era el diablo en persona!
—¡Maldición! ¡Primero me drogas, me provocas amnesia y te aprovechas de mí! ¿Qué más quieres







