Mundo ficciónIniciar sesiónEstaba ansioso, desesperado y estúpidamente impaciente.
Casi corrí abriendo la puerta y la azoté detrás de mí, avancé apresuradamente hacia mi auto cuando me di cuenta que no tenía las llaves. Grité quejándome y me devolví por ellas.
Ence
¿Faltará poco para que esos dos obstinados dobleguen su orgullo? :)







