—¿Qué estoy haciendo? —se preguntó Roberta luego de que, tras no poder dormir y de pensar que, tal vez, podría hablar con Rebecca un rato, ya que ella constantemente no podía dormir, caminó hasta su habitación y se detuvo detrás de la puerta cuando la escuchó hablando con Alessandro.
Roberta había podido escuchar las palabras de ese hombre, pudo escuchar la dulce manera en que se preocupaba por la verdadera Rebecca, y también cómo la mimaba para que ella se sintiera un poco mejor.
La joven educ