La tarde había sido buena, Roberta incluso había sonreído sinceramente un par de veces, aunque eso que opacaba su mirada en ningún momento desapareció. Sin embargo, todo llega a su fin, y ese día, ajetreado y muy cansado, también terminó como si hubiese sido solo un sueño antes de despertar a la terrible realidad.
—Creo que me enamoré —declaró Roberta, abrazada al cuerpo de su mejor amiga—, no solo de él, no, más bien es sobre todo de ella. Estrella era increíble, me encantaba completa, era com