—¿Estás bien? —preguntó Rebecca a su hija cuando esta al fin abrió los ojos—. El médico no tarda en llegar, ¿necesitas algo mientras?
Estrella negó con la cabeza. Se continuaba sintiendo mal, pero eso no era algo que se le fuera a quitar con algo que tuvieran en casa, lo sabía bien porque ella misma lo había intentado todo en su propia casa: agua fría, tés, jugos, frutas, galletas, frituras saladas y picantes, incluso una vez tomó alcohol, pero todo la hacía sentir mal, con el alcohol incluso vo