CAPÍTULO 95. Un club +21
—Pero di algo… ¿no? —casi suplicó Darío después de que Sammy se pasara dos minutos completos sin pestañear.
—¿Es…? ¿Es en serio? —murmuró ella viendo aquel enorme diamante y entendiendo por qué Jacob Lieberman había salido corriendo y había regresado corriendo también.
—Noooooo… el Grillo tiene una cámara oculta… ¿¡Tú qué crees!? —Darío estaba más nervioso que nunca en su vida.
—¿Y si digo que no?
La sonrisa del Diablo se borró en un segundo y Sammy le vio una cara de desamparo que no parecía q