En otro lugar de la ciudad después de la cena, Scott y Juan le ayudaban a Sarita llevar los niños a la cama, estaban tan cansados que no necesitaron mucho para caer rendidos, aunque ninguno de ellos quiso soltar su varita mágica.
Justo antes de salir de la habitación Scott escuchó a Travis decir entre dientes antes de dormir —con mi varita mágica voy a traer una mamá así mi papi ya no estará más solito.
Scott se detuvo un momento para observar esa habitación había hecho de todo para darles u