Por su parte esa tarde Mariela prácticamente corrió lo más rápido que pudo de vuelta a su trabajo con Miguelito, sentía que no podía dejar a su amiga sola con todo, así que tratando de olvidar ese incidente con ese más que guapo desconocido al que estaba segura no volvería a ver en su vida continuó su camino.
—¿Qué haces aquí? —preguntó Laura al verla —Te dije que te fueras a tu casa con Miguelito que todo estaría bien.
—Lo sé, pero no es justo que te quedes sola con todo lo que hay que hace