Mundo de ficçãoIniciar sessão-¿Ves qué fácil es hacer lo que digo?- se atrevió a decir.
¡El maldito continuaba burlándose de mí! Inspiré hondo recordando que tenía un arma y que éste no era el momento de actuar… Pronto llegaría ese día.
Comencé a caminar para abandonar la habitación, cuando Alexander sujetó con fuerza, pero sin lastimarme, mi brazo izquierdo.
Furiosa volteé para encar







