La luz de la mañana y el sonido de los autos por las calles hacen que me despierte. Mis ojos estaba hinchados y sentía que mi cabeza en cualquier momento explotaría. Definitivamente dormir llorando no es la mejor idea.
Me levante de la cama y fui al baño a darme una ducha, quería quitar todas las lágrimas de mi cara y la suciedad de estos días. Al salir, tome lo primero que encontré en mi armario y baje a deasyunar.
En el sofá pude ver la manta con la que tape a mi padre en la noche, pero no h