146. MARTIRIO
CAPÍTULO 146
Cristina no molestó a René en su conversación en la oficina. Preparó algunos informes de lo que tenía que hacer en la empresa de los Rico, y se enfocó en los tres niños para llevarlos a la cama.
—Ahora que usted y el señor René ya se instalarán en la casa otra vez. ¿Los pequeños asistirán a clases? —Aura ayudaba a cambiar las sábanas, mientras Cristina peinaba el cabello de Gael.
—Así es. Dentro de poco estaré haciendo esa diligencia aquí en la ciudad. Llamaré a la guardería de Can